A la altura de la galaxia …

A la altura de la galaxia …

Levante los ojos al cielo durante una noche oscura, aunque sus estrellas iluminaban cada milímetro cuadrado del inmenso sabana extraordinaria teñida grandemente con sus luces intermitentes, unas más brillantes que otras, algunas más cercanas que otras pero todas brillando con toda su luz.

Al admirar esta maravilla, me escape de las batallas que se intensificaban en mi cabeza, maravillándome de la noche que resplandecía sobre mi cabeza, pero escapando de la noche dentro de mi cabeza, era una noche más oscura y más solitaria, porque había apagado las luces de la esperanza y el farol de la fe, había cubierto por las malas experiencias y mala suerte de mi proveniencia.

 No le encontré sentido a lo que vivía, a mi vida propia hasta que dejara fijamente mi vista en el extenso cielo. Algunos conocen los nombres por ubicación de sus estrellas, a mi no me interesaba tanto como se llamasen, o que nombre le habían puesto, sea Osa Mayor o la Menor, sean constelaciones o la galaxia, en realidad no le paraba a las delimitaciones galácticas o a la nomenclatura por la cantidad de estrellas. 

Lo que me llamaba la atención es que cuando mantengo la mirada al cielo, dejo de adentrarme en el mar de mis problemas, mis desventuras dejan de inculparme de mis hechos, por lo tanto, busco entender porque enfocar a las estrellas, me hace sentir refugiado. 

No me imaginaria estar en la posición de un astronauta, los que se desplazan desde la firme tierra, para contemplar de cerca a la majestuosa galaxia, casi palpando la grandeza y la inmensidad de nuestro infinito firmamento, me imagino que a ellos, no le quedan la menor duda, de que allá en lo más alto está la solución de todas sus vicisitudes, como si todos ellos, se sintieran de igual forma como me siento al admirar las estrellas. 

Tal vez no pueda confirmar la relación que exista entre una estrella y cada ser humano, o las galaxias con la humanidad, pero me atrevo a decir, por la creación y la arquitectura de nuestro organismo, que estamos conectados, que nuestra vida en la tierra es paralela a la del firmamento. Y en cada una de las estrellas esta escrito el nombre de cada uno de los que respiramos en la tierra. 

Como esta escrito en el libro Me He Creído Algo, cada nacimiento nace una estrella y a cada rompimiento de fuente nace una estrella.

Aunque en la tierra estemos padeciendo la mil y una, allá entre las más grandes estrellas, ilumina una estrella con la huella de nuestra vida y el impulso de nuestra historia. 

Por que no alinear nuestra vida aquí en la tierra, aunque sea en lo más bajo nivel que estemos. Tratar de alcanzar en realidad el nivel de nuestra historia, y ser tan imprescindible, como lo son los planetas para el universo, tal como lo somos para nuestra madre. Solo hemos de balancear nuestra vida aquí, con lo que estamos destinado a ser, lumbrera en el cielo y farol en la tierra para alumbrar cada uno de nuestros pasos y la vida de quienes se cruzan en nuestro camino, donde quiera que estemos.

Vivamos a la altura de las estrellas, porque irónicamente, aunque estamos muriéndonos en la miseria o con todas las dificultades del mundo, no fuimos creados para las estrellas, sino ellas y todo lo imponente de la creación fueron creados, pensados y diseñados como para presumir nuestra vida. Seamos lo que cree la naturaleza que somos, todos los movimientos de la creación y lo creado, sincronizan sus propósitos para dar valor a nuestra vida y sentido a nuestro respirar. 

Vivamos a la altura de la galaxia, Iluminemos como cualquier estrella y veremos que no hay problemas que no se resuelva o situaciones que no sea para sacarnos una sonrisa o el brillo que llevamos dentro, la belleza del cualquier pedazo de oro recién salido del horno. Iluminemos como la estrella que somos, vivamos desde hoy con la cabeza en el cielo, y los pies sobre la tierra, ya que nosotros somos la conexión entre lo más bello de la galaxia con nuestro cimiento en la tierra. 

Creerse algo a la altura de la galaxia, es ser intencional, es vivir como para valorar a su vida y a cada uno de los hechos que mantiene el proceso de vivir intacto, feliz y pleno para el bien de quienes nos vieron nacer y la tierra que nos soporto desde los llantos, caídas hasta el éxito que estamos llamados a alcanzar, si o si.

Creerse algo a la altura de la galaxia, es ser intencional, es vivir como para valorar a su vida y a cada uno de los hechos que mantiene el proceso de vivir intacto, feliz y pleno para el bien de quienes nos vieron nacer y la tierra que nos soporto desde los llantos, caídas hasta el éxito que estamos llamados a alcanzar, si o si.

Ydragman

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