”A legalizar se ha dicho”

”A legalizar se ha dicho”

”A legalizar se ha dicho”

El hombre pagó el precio del conocimiento con su mal, la ambición de saber con su desgracia,  conocer y ver más allá de su nariz, le costó su bienestar, y desde entonces,  ha sabido vivir con sus diferentes males, superando algunos, y a otros,  buscando desesperadamente su solución.

Pero desde hace mucho, hemos podido ver,  la clase de hombre que existía antes, ya no es el mismo, hemos  podido notar,  un decaimiento en la personalidad de aquel hombre,  que construyó la humanidad,  que dio nombre a todo lo que vemos y   desde muchos siglos, ha sabido conllevar al mundo a su máxima potencia.

Aquel ser, que se especializaba en crear, inventar y renovar la forma de vivir, buscando su confort y su propio bienestar,  se ha quedado en la historia, ya hoy,  ahora en vez de tratar  los peores retos de la humanidad,  están acomodando todo a su conveniencia, ya no se habla de transformar o de cambiar, sino de adoptarse a sus males, legalizando sus más temidos demonios.

Yo sé que no te voy a sorprender con estas letras, porque  como lo estas imaginando, mis ideas son  arcaicas, pasadas de moda, dado que las conexiones sinápticas  del hombre de hoy en día, no transmiten señales electro-químicos de cambios,  ni de lucha, los   estímulos están siendo conducidos  para la adaptación, para omitir la realidad, desinhibir lo ético y la moral, hasta crear un umbral de aceptación letal para nuestra dignidad.

Para los que no me entienden todavía,  allá voy, ‘’A LEGALIZAR SE  HA DICHO’’. ¿Qué vamos a legalizar? primero,  todo aquello que no podemos o mejor dicho,  que no tenemos que luchar contra ellos, donde se va a usar la insensatez,  la locura y las más aberrantes ideas, para destruir lo más característico del ser humano, su humanidad.

Habría que legalizar  las armas, ya que nadie tiene que estar luchando con un cuchillo  afilado, en un valle de mala muerte, por tierra, agua o amor platónico, sino que cada cual, desde su casa construye, las más despreciables armas, para destruir a los que a su paso orine o escupe, porque legalmente cualquiera puede armarse.

Lo más irónico es que ellos, antes  formalizan  normas éticas, asambleas, consensos que controlan la venta,  distribución y  el buen uso de estas armas. Por lo tanto, después de estos consensos, nunca se ha  escuchado un pleito,  que no se haya resuelto con esas herramientas sanguinarias, y el llamado a la  paz y a la armonía nunca son requeridas.

Para aquellos financiadores de estas ideas destructoras, le es menos costoso y más conciliador legalizar la fabricación de estos misiles,  que lidiar con las ideas de paz y las bienaventuranzas de su clientela, ya que cuando se asume que no entenderán,  hay que ir por la fuerza y hacer que comprendan, lo que se debe entender.

Desde el día que se legalizó,  podemos matarnos los unos con los otros, luego con un simple consenso, se curarán las heridas de las víctimas, embalsarán  los cadáveres de los hermanos, se edificaran los muros caídos y se restaurarán  la confraternidad de los vecinos, envueltos entre odios y rencores eternos. Así que ármense legalmente y hasta los dientes.

¿Que mas hay que legalizar? claro, estos no se quedan atrás,  fueron los primeros,  estos  vicios están todos legalizados, digo todos, los que no están a la clara, están a la turbia, desde el tabaco, que es el factor común de todos los canceres,  que azotan a nuestra comunidad mundial de salud,  hasta la de la fundita blanca, ¡SÍ! la costosa.

‘’El consumo del alcohol es perjudicial para la salud’’,  mucho más easy es, concebirlo, que lidiar con las casas productores de ron, cerveza, del tafia o clerén (términos referidos al alcohol en el creole de los haitianos), es mucho menos tedioso convencer a nuestra sociedad, de los accidentes y las muertes provocadas por esta botella de felicidad, y esta felicidad  no es del consumidor, sino de los bolsillos de los productores, la alegría.

Tomar con responsabilidad, es la frase más irresponsable que jamás se ha relacionado con el alcohol, ya que el mismo,  desde el primer trago, intenta controlar la mecánica neurótica de nuestro cuerpo, pero esa misma frase leen, nuestros adolescentes enloquecidos por hacer, lo que siempre se le ha prohibido.  ¿Pero que se va hacer? está legalizado.

Como ya tenemos derecho a tomar y a fumar todo lo que se nos venga en gana, lo haremos como mejor nos plazca, ¿quién es este? que quiere incautar la mariguana, es saludable, también la pólvora blanca que es tan  inofensivo,  que se ha cobrado la vida de tantos famosos, y que ha pervertido  a la mayoría los jóvenes de  los barrios pobres o ricos.

Qué hay del pre-asesinato, ustedes creen que los visionarios de este mundo, no tienen una solución en contra de la reproducción, se equivocan, ya se logro la fórmula que arremeterá contra el error de concebir y lo acabara para siempre, se promulgó la ley, que le da el poder irrevocable a todos los seres humanos que quieran  matar, si digo abortar.

Se puede, es una ley, se le otorga el derecho de darse vida, (tener sexo) con un hombre o una mujer, disfrutar  plenamente del orgasmo y del coito más placentero, y luego a este inocente resultado, darlo por desecho, porque lo único que importa en el sexo,  es el placer y no responsabilidad.  ¡EMPRÉÑENME PLEASE¡ gritan las adolescentes, que ya puedo abortar.

No quiero hablar del aborto terapéutico, donde en realidad, la vida de la madre está en juego, tampoco de los casos comprobados por médicos serios, ¡Médicos Serios subrayo! no mercenarios que  inventan diagnósticos, para quedarse con la vaca gorda, ¡pero bueno¡ hasta donde llegaremos, licencia para matar, y el protagonista es cualquiera.

No es un ser humano,  es solo un óvulo y un espermatozoide en vía de fecundación, no voy a echar a perder mi vida, con esa carga.  ¡No! carga eres tú a la sociedad, apoyado por legalistas del mismo infierno,  acarrean la vida de quienes no pueden hablar por sí mismo,  Ignorando todo tipo de planificación y  control natal.  Para luego deshacerse de esa criatura indefensa, Eres una asesina irresponsable, tal como quienes lo hicieron  ley.

Los sinvergüenzas, poco hombre de estos tiempos se han rebajado tanto, que han perdido su hombría, antes era un orgullo decir, ¡yo soy un hombre c…!  Nadie dice, ¡yo soy el hombre de aquí, vengan y compruébenlo! no se escucha, ¡aquí está un macho macho¡ Ahora ellos gritan, ¡no se manita creo que estoy confundido¡ con ademanes y gestos vergonzosos.

¿En qué hemos caído?, que fue lo que le hicimos a la naturaleza, nos hemos convertido en viles, ya siendo hombre, no somos viriles y las mujeres se comportan tal como a machos, ¡que depravación, es la que vivimos hoy en día¡ ahora de lo único que se habla es del casamiento unipolar, unisex.

Es ley y por esta se regirán las próximas generaciones, siempre han habido pájaros, desde los tiempos de Roma o de Noé más lejanas todavía, pero ninguna sociedad, se dio la tarea de hacer esa horripilante noticia pública y peor todavía, buscar la bendición de un sacerdote para su unión maléfica y animalesca.

El contacto de polos opuestos, chispean, el calor de hombre da ampollas,  por lo menos lo decíamos antes, están por desvanecer en nuestros vocablos, nuestra sociedad open mind, mejor dicho down mind, con toda sus tecnologías, se está descascarándose, toda su informática, se está reduciendo a pura mierda.

Con estas legalizaciones a la clara, nadie en un momento podrá decir que es humano, ya esta característica, se está desapareciendo en nuestro mundo, del hombre animal que éramos, solo queda, lo animal y este instinto esta desacreditando lo que por naturaleza llevan este sobrenombre,  ellos se ofendan con tal igualdad.

Por más leyes, por más libertinaje de mente, por más lavado de cerebro, mercenarismo de lo ético, debemos optar por hacer lo recto, no es un compromiso de hombre, ya casi no quedan muchos, sino de estar a la altura del sello, o el propósito que nos dotaron desde la creación.

Compruebe que no es involución, compruebe que es, hechura de alguien que pensó, diseñó y unificó el universo a sus habitantes, ahora entiendo,  los científicos se equivocaron en llamar involución,  evolución, ya que este comportamiento que existe en este tiempo no es auténtico,  la bestialidad que demostramos como hombres, afirma a legua  que involucionamos.

‘’A legalizar’’ el hombre se ha puesto para no corregir su falta, para convivir con su distorsión, y lo mal de  tal aberración, es que están conquistando dañar la mente de los débiles con  su debilidad, y  se están  fortificando para acabar con todo lo que se oponen a esa bajeza y esa vil manera de ser.

Y si a ‘’legalizar que vamos’’ por qué no  legalicen todo carajo, y no nos vengan con sus males apropiados, sus medicinas de buena muerte, y no nos vendan gato por liebre, esas mentes suicidas, pensamientos alcohólicos,  cerebros pulverizados y espíritus mariconados que rigen este mundo, están llevándolo hasta su colapso.

Que sean lo que quieran ser y no nos obligan a ser, lo que no queramos ser,  que sus males, malignizan su mente y que no nos carguemos todos, por la depravación y la blasfemia de su comportamiento animal.

Que legalicen todos sus miedos y sus pesadillas,  pero que no nos obliguen a cargar con sus vergüenzas, ya que no todos los hombres queremos perder nuestra naturaleza, para ir en pos de la confusión eterna y la marca de inferioridad, que identifican a los destructores de la armonía de nuestro mundo.

‘’Recuerda, el hecho de que seas coprófago, no le da el derecho de legalizar el consumo de esa materia, para todo el mundo, haya tu con tu coprofagia,  pero nosotros seguiremos con nuestra cadena alimenticia, no todos somos omnívoro’’.

 

Extraido del Libro Animalium, Instinto de nuestro mundo.

Escrito por: Gardy Helvé – ydragman

Corrección: Helena Gonzalez

GhyHg Publications

 

 

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