Con la mano en el corazón…

Con la mano en el corazón…

El secreto para mantener sana y fructífera cualquier relación es la sinceridad, porque ella cristaliza cada gesto y acción de nuestro interior. Aunque por ser sincero han de encontrar problemas o dificultades, la mejor decisión es manteniéndose fiel a este carácter que tarde o temprano reflejara su personalidad a los demás y la sociedad será quien juzgue sus acciones.

Según muchos, la honestidad muchas veces es ofensiva, al igual que decir la verdad podría costear sus más felices relaciones, pero aun así, el consejo es mantenerse apegado a dicha virtud, ya que adoptar otro comportamiento solo por complacer a los demás, solo conllevaría a vivir una vida hipócrita u peor malintencionada.

Con la mano en el corazón, es la expresión que usamos para demostrar o probar que estamos siendo lo más honesto posible, en el sentido figurado. Y qué tal si llevamos esta expresión a lo literal, como todos sabemos que el corazón es el motor de la vida, la bomba que mantiene el pulso y la distribución de sangre y oxígeno en todos los órganos de nuestro organismo. Hablar con el corazón en la mano, consiste en empuñar y permanecer respirando porque la verdad y la autenticidad de lo que dice, sigue manteniendo latiendo aún fuera de la caja torácica.

La Honestidad tiene más verdad que cualquier otra cosa, es más la verdad, es la esencia misma de este atributo celestial y nosotros sabemos dónde provino esta verdad. Ella hizo de nuestro mundo, lo que es.

En el principio era el verbo, y el verbo era Dios…

…Esa verdad hecho hombre que rige nuestro mundo, por ella vivimos y por ella se sustentan los fundamentos de nuestro universo.

Así que, la próxima vez que ostentamos que hablamos con el corazón en la mano, recordemos también, aquel que dijo;

Conoceréis la verdad y esta verdad os hará libre.

Suelen decir que no todos están preparados para escuchar la verdad, pero les diré que, la verdadera preparación empieza cuando, lo dicho se fundamenta sobre la verdad y la honestidad.

Sea con su esposa o su esposo, con su novia o novia, con un familiar, un socio o un amigo, tratemos que la honestidad sea el espejo refleje nuestras acciones o el filtro que cristalice nuestros dichos, y así, les aseguramos que nuestras relaciones o sociedades estarán más seguros y sus cimientos estarán enraizados donde se fundamentó los pilares del universo, en la fuente de la verdad eterna.

Ydragman

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